Nuestro nombre, Maslow, y el alpinismo mental

Nuestro nombre lo dice todo

Ayer, comentaba con un amigo acerca de Trickle Down Wisdom (TDW); lo primero que me preguntó fue el porqué del nombre. Buena pregunta.

Ambos hemos cumplido 59 hace unos meses. En el siglo 21, tener más de 50 años de edad es un trauma para la mayoría, y en algunos países de cuyos nombres no quiero acordarme, es laboralmente mortal de necesidad, lo que lleva lógicamente a una ansiedad generalizada, acompañada de su hermana, la depresión.

TDW no va a arreglar -aunque sí ayuda a comprender y trascender- los problemas del mundo; primero habría que arreglar muchas, muchas mentes. Pero por otro lado, TDW es un insólito punto de encuentro, una tertulia virtual, donde el que esté intentando escalar la pirámide de Maslow hasta su vértice, puede conversar con otros alpinistas de la vida, con la posibilidad de aprender de los expertos, mejorar su técnica, su acercamiento a cada subida, mejorar su aptitud y -muy importante- su actitud.

El famoso GIGO ‘Garbage In Garbage Out’ (Entra Basura, Sale Basura) lo deja bien claro. Las conversaciones inteligentes, con sustancia, flexibilizan las conexiones neuronales, y posibilitan nuevas realizaciones, nuevas perspectivas dentro de cada mente, que a su vez ayudan a elevarse dentro de la pirámide de Maslow. Estas nuevas perspectivas son la base del conocimiento vertical, que se distingue del conocimiento horizontal (que llamo saber de cosas y casos) en que se interesa por la esencia de las cosas, en otras palabras, el sentido que le damos a cualquier cosa o circunstancia.

La vida desde la perspectiva de Maslow

Pirámide de Maslow

Sólo con echar un vistazo a la famosa Pirámide de Maslow, uno puede inferir que cuanto más lejos de la base uno se encuentre, mejor le deberían ir las cosas. La mayoría de los que estén leyendo estas líneas estarán, lo más seguro, a medio camino, colgando penosamente, cansados ya a media vida, amoratados, casi sin aliento, algunos a punto de soltar, mirando más hacia abajo con temor, que hacia arriba con propósito y voluntad. Pues bien, TDW es el refugio del montañero cansado y a menudo derrotado, el albergue del senderista que ha perdido el sendero. TDW es donde uno recarga las pilas para seguir subiendo.

¿La sabiduría gotea hacia abajo?

Esto dicho, queda por explicar lo del goteo. Para esto debemos entender –por sólo nombrar un texto de sabiduría vertical- lo que dice el Kybalión, y específicamente el Principio de Polaridad que dice «Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba», y este principio se manifiesta íntegramente en los planos físico, psicológico, anímico, y existencial. La pirámide es una, pero sus características -que no su esencia- van cambiando de lo más práctico, cotidiano, convencional, a lo más abstracto, sutil, contraintuitivo, elevado, y transcendente. De esta manera, La sabiduría trascendente gotea hacia abajo, empapando nuestro componente convencional, nuestra vida del día a día. Nuestra rutina florece, de alguna forma que algunos describirían ‘como por milagro’, y se auto-armoniza, pasando de ser sosa, insípida, a saber a gloria.

La coherencia no falla ni miente

¿Cómo puede ser esto? Al escalar la pirámide a nivel mental, emocional, y material, nuestra base se eleva al mismo tiempo. La belleza en el ático, revierte hacia abajo. Lo sublime y elevado cerca del vértice, embellece y airea el sótano. En inglés se utiliza bastante la palabra ‘bootstrapping’, la cual se puede traducir como elevarse en la escala social y económica a través del esfuerzo individual, trabajando duro con responsabilidad personal. Esto es conocimiento horizontal 101. Por eso, a mitad de camino (en la típica Crisis de la mediana edad) debemos hacer el salto al conocimiento vertical, para no quedarnos colgados a media pared. TDW fomenta este tipo de discusión, esta nueva perspectiva, y en consecuencia ayuda a hacer un cambio de estrategia de rappel, un cambio radical de maniobra de asalto a la cumbre, pasando de pensar y actuar horizontalmente como hace la mayoría de la gente, a una insólita maniobra de verticalismo. ¿Genial? Sin duda. Einstein mismo lo dijo con gran elegancia: “La definición de Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes.” 

Dobla tu mente, no la cuchara

En la famosa película The Matrix, Neo ‘despierta’ al hecho de que la Realidad no es todo lo que aparenta, y que existe una matriz que esconde  lo ‘realmente real’. En su búsqueda, Neo ha de visitar El Oráculo. Justo antes de su sesión, se topa con un  joven monje sentado en la típica «Postura del Loto», doblando una cuchara sin apenas sostenerla. Neo, asombrado, se pregunta cómo el niño produce tal milagro, y este, sonriendo, le contesta con un aplomo y naturalidad reservados al que ha llegado al plano llamado ‘bodhi«, «No intentes doblar la cuchara; eso es imposible. Al contrario, sólo intenta realizar la verdad.» Neo, como todo hijo de vecino colgado a medio camino de la pirámide, pregunta, «¿Qué verdad?»,  a lo que el crío responde, «No existe ninguna cuchara.» Neo mira a la cuchara que obviamente ahora tiene en sus propias manos, y pregunta perplejo, «¿No existe ninguna cuchara?» el mini-Buda, sin pausa, prosigue su magistral clase de Dharma, «Entonces realizarás que no es la cuchara lo que estás doblando, sino que te estás doblando a ti mismo.» Acto seguido, Neo, armado de esta nueva revelación acerca de la naturaleza de la Realidad, de su propia naturaleza, consigue emular al joven iluminado. Conocimiento Vertical: conócete a ti mismo, y serás coherente con la Realidad.

Bienvenidos a TDW, el albergue de montaña situado a mitad de camino entre la base y el vértice de la pirámide de Maslow, un descanso en tu penoso ascenso, un refugio donde tienes la posibilidad de pensar fuera de la caja horizontal, saltar a la caja vertical, en última estancia, hasta tirar cualquier la caja.

¿Estás interesado en charlar de la cordada de mañana? Suscríbete, sigue tu ascensión, y corona tu Himalaya, corona tu vida, corónate a ti mismo.